Las autoridades de Armenia tomaron nuevas determinaciones para fortalecer la seguridad en el estadio Centenario luego de los episodios de violencia que empañaron el más reciente compromiso del Deportes Quindío. La Comisión Local de Fútbol, en coordinación con la Secretaría de Gobierno y Convivencia, confirmó sanciones directas contra tres aficionados identificados como participantes en altercados dentro del escenario deportivo.

Los implicados no podrán asistir a los próximos seis partidos en los que el conjunto cafetero actúe como local, una restricción que se extenderá durante el resto del semestre. Según voceros oficiales, la medida se sustenta en material audiovisual y en informes elaborados por las autoridades, con el objetivo de prevenir nuevos hechos que pongan en riesgo la tranquilidad de los asistentes.

El organismo también advirtió que quienes protagonizaron enfrentamientos en las afueras del estadio están bajo proceso de identificación. De comprobarse su responsabilidad, podrían enfrentar castigos más estrictos e incluso acciones legales adicionales.

De cara al encuentro entre Deportes Quindío y Barranquilla FC, previsto para el lunes 16 de febrero a las 7:30 de la noche, se dispuso un plan especial de logística al ser catalogado como un evento de riesgo medio. El ingreso del público comenzará una hora antes del pitazo inicial y no se aplicarán promociones en la venta de entradas, con el fin de mantener un control más organizado del aforo.

Otra de las disposiciones establece que, en partidos nocturnos, solo podrán entrar menores desde los 9 años, siempre que presenten su documento de identidad y estén acompañados por un adulto.

El operativo incluirá mayor presencia policial, inspecciones en los accesos, verificación de antecedentes y monitoreo constante tanto en el interior como en los alrededores del estadio. Con estas acciones, la administración municipal busca garantizar que el fútbol continúe siendo un espacio de convivencia.

Las autoridades reiteraron el llamado a la afición para que disfrute del espectáculo deportivo con responsabilidad, recordando que cualquier comportamiento agresivo será sancionado de manera inmediata. El mensaje es claro: la pasión por el equipo debe ir de la mano con el respeto y la seguridad colectiva.